En el dia de ayer la Señora Presidente de la Republica, Cristina E. Fernandez de Kirchner (mal que les pese a algunos, yo respeto las instituciones) inauguro en Casa Rosada un monumento (el busto) del extinto Presidente Raùl Alfonsin. El ex Jefe de Estado, en una ceremonia que conmovio a todo el espectro politico de la Argentina (castigado paìs donde las pasiones se sienten con dureza), evito los formalismos y en un acto de "grandeza" pronuncio algunas palabras que voy a intentar reproducir para, desde alli, dar el vuelo a las palabras.
Bien, Alfonsìn dijo (con esa sabiduria que dan los años y la cuenta agonica de las horas para dejar de estar pero no de ser) que "Estoy en el lugar donde jamas pense que podia llegar a estar, y aun hoy mismo pienso que no corresponde tal monumento ...". El ex presidente, con el pesar de sobrellevar una dolorosa enfermedad y las sienes completamente teñidas de plata a los 81 años de edad, simplifico lo que a muchos nos cuesta horrores pensar: su permanencia (monumentalmente hablando) en un lugar donde nunca soño estar puede significar (para algunos de nosotros) un punto de partida.
Cuantas veces sentimos que no perteneciamos? Que el lugar donde estabamos no era el lugar donde teniamos que estar?. Abandono los formalismos con los que comenze a escribir en este blog y pongo en la piel de ustedes algo de mi propia experiencia personal: cuantas veces dude de mi mismo?. No es este el lugar donde quiero estar!. Eso me repite mi conciencia ("sucia, mala, complicada!" como ella sola suele ser) cada vez que me pongo a pensar en donde realmente quiero estar. Pero como a mi tampoco me cuesta comprometerme conmigo mismo me pongo a pensar, descanso las neuronas, y saco conclusiones: seguramente el lugar donde estoy hoy es una parte integrante de mi futuro. No todos los habitantes del globo tienen la capacidad de elegir donde estar y donde no estar, muchos ni siquiera tienen la capacidad de pensar, y algunos pasan horas, dias y meses dedicando lo escaso de sus pensamientos en ver que llegara primero, si la comida o la muerte. El sistema los tiene entre la espada y la pared. Alfonsin estuvo muchas veces entre la espada y la pared. No creo que el, el dia que asumio la presidencia aquel feliz 10 de diciembre de 1983, pensara alguna vez que, unos cuantos años mas tarde, se iba a encontrar en casa de gobierno con una mujer presidente de un partido opositor inaugurando un monumento a su presencia en esa casa: permanecer es parte de elegir. Los que optamos por bancarnos (a pesar de las quejas constantes que nunca sobran, y algunos saben bien de que hablo) sabemos que al final del camino (si si, aunque suene trillado y largo y lejano) la sensacion de PLENITUD es total. La palabra PLENITUD implica la REALIZACION PERSONAL e INTEGRA del INDIVIDUO. Es responsabilidad de uno tener la CAPACIDAD, la VOLUNTAD y la IDENTIDAD suficiente para enfrentar el camino.
La historia nos enseña (perdonen ustedes cierto aire de eufenismo cada vez que salto con lo que a continuacion voy a describir) que sencillamente no se puede huir del destino, y no se puede pensar en "que hubiera pasado si ...". Pongamos por ejemplo al mencionado Dr. Alfonsin: si este hubiera seguido tranquilo con su vida en su Chascomus natal, quizas no hubiera habido retorno a la democracia, ni leyes de impunidad, ni hiperinflacion, ni Carlos Saùl Menem. Pero es hipotetico y arriesgado pensar en que hubiera pasado si ...
El busto que hoy recuerda sus 6 años de presidencia esta bien puesto. El es un heroe. A su manera. Con sus presencias y ausencias. Edifico alrededor de su persona todo un "misticismo" que se le nota cuando habla. Hoy viejo, enfermo, debil, ese "misticismo" sigue intacto.
"Jamas imagine estar donde hoy estoy".
Señoras, Señores, donde estamos? ...
Que esperamos para darnos una OPORTUNIDAD? ...
Creo que hay que tener el VALOR ...
Si si, aunque la humanidad este sencillamente perdida.
Un saludo afectuoso, y nuevamente, perdonen la desprolijidad.
Joss.
02 octubre 2008
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