La vida es una vidriera. Hay veces que solo queda posar y salir sonriendo para que no nos pasen por encima. Porque el mundo esta echo pedazos. No hay lugar donde descansar. No hay paz. No hay paraiso. Todo se viene abajo. No hay energia positiva que pueda contra años y años de injusticias, y aun asi, hay valientes que la siguen peleando. Convencidos de que con su granito de arena se puede edificar una nueva sociedad, sobre bases mas justas, mas redistributivas, mas energicas. Ernesto Sabato dice que "Nada puede hacer el mundo contra un hombre que canta solo en la lluvia". Y no se equivoca. Aunque solos, lo primordial en los hombres es la fe indecinable en uno mismo. Esa herramienta casi equivoca que nos dice que tenemos que querernos antes de que nos quieran los demas. Conocernos antes de darnos a conocer. Amarnos y respetarnos antes de esperar que nos amen y nos respeten. No hay que esperar nada a cambio ni nada de nadie. Esencialmente hay que tener confianza en uno. Y edificar desde alli un razonamiento casi logico de a quienes hay que tener confianza. Y a quienes hay que querer. No desperdiciar mas un "te quiero". Entregar tus "te quiero" solo a esas personas que se lo merecen. Porque sino . . . sino te pasan por encima. Nadie te respeta. Porque te mostras debil. Y es precisamente lo contrario lo que tenes que hacer. Hay que posar. Sonreir. Desfilar. Aunque por dentro el alma se te casque. Aunque por dentro solo haya angustia. Aunque por dentro no soportes mas el determinismo de la sociedad. Sos lo que mostras. Y lo que mostras es lo que maman los demas de vos. Y asi sucesivamente. A pocas personas llegaras a conocer en esencia. Porque pocas personas tienen la capacidad verdadera de ser lo que realmente son. Es una cuestion de fe. De fe en uno mismo.
En los exilios del alma los escritores mas valorados del mundo escriben sus mejores obras. Porque lejos y solos es el lugar indicado para que esa angustia, esa nostalgia, ese sentimiento salga a flor de piel. Y se plasme en palabras. Como algunos no somos buenos escribiendo, nos conformamos con leer a personas que son grandes en lo que hacen. Uno de ellos es Mario Benedetti. Uruguayo y Latinoamericano. Un grande. Con todo lo que el puede llevar a cuestas en su vieja espalda. Y el escribio esto:
Memorandum
Uno llegar e incorporarse el día
Dos respirar para subir la cuesta
Tres no jugarse en una sola apuesta
Cuatro escapar de la melancolía
Cinco aprender la nueva geografía
Seis no quedarse nunca sin la siesta
Siete el futuro no será una fiesta
Y ocho no amilanarse todavía
Nueve vaya a saber quién es el fuerte
Diez no dejar que la paciencia ceda
Once cuidarse de la buena suerte
Doce guardar la última moneda
Trece no tutearse con la muerte
Catorce disfrutar mientras se pueda.
Mi profesor de Historia del secundario me dedico este poema cuando me estaba egresando. Y me hizo emocionar.
Porque somos esencialmente solos, pero vamos contrsuyendo relaciones. Vamos creciendo. Vamos cediendo. Vamos estando y siendo.
Porque aunque esencialmente solos, la vida es una vidriera.
Y hay que posar.
Sin perder la FE.
Porque somos maravillosos.
Y unicos.
Un saludo afectuoso.
Joss.
